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Ofrendas

Ofrenda de flores

La Ofrenda de Flores es el acto más importante e icónico de las Fiestas del Pilar. Este año no podrá ser tan multitudinario como lo ha sido en las útimas décadas ya que tendrá que adaptarse a las medidas sanitarias establecidas para hacer frente a la pandemia, pero será igualmente el acto más emotivo de las fiestas, después de que en el 2020 no se pudiera celebrar y miles de personas se quedaran por primera vez en la historia sin poder cumplir con la tradición.

Desde primera hora de la mañana la ciudadanía aragonesa y llegada de todos los rincones del mundo desfilan ante la Virgen del Pilar para depositar a sus pies millones de flores. Ataviados con el traje regional homenajean a la patrona de los aragoneses y de la comunidad hispana.

 

La Virgen que luce en el centro de la Plaza del Pilar mide más de 3 metros, incluyendo la altura de la corona y manto, y está elevada sobre una estructura troncopiramidal de seis cuerpos que pesa 40 toneladas aproximadamente.

En las Fiestas del Pilar 2013, se instaló una escalera de subida y otra de bajada para que ciudadanos y visitantes puedan ascender por la parte trasera de la pirámide y alcanzar la zona situada junto al manto de la Virgen del Pilar. El acceso a esta pasarela fotográfica, gratuito y abierto a todas las personas, se lleva a cabo los días posteriores a la Ofrenda de Flores. Todavía está por decidir cómo será el acceso y el desarrollo de la Ofrenda este año.
Este cambio de estructura en el 2013 tuvo una especial emotividad por el fallecimiento reciente de Bigas Luna ese mismo año, autor del último cambio en la Ofrenda. El director de cine propuso en 1998 cambiar la ubicación de la Virgen al centro de la plaza. Esta modificación mejoró considerablemente la llegada de los participantes y la superficie del manto floral creció (55 m de profundidad, 18 de anchura y más de 15 metros de alto). Con ese cambio se abandonó la práctica de colocar la réplica de la Virgen en la fachada del Pilar, justo enfrente de la calle Alfonso, y aumentó la visibilidad y espectacularidad de la Ofrenda floral.

Ofrenda de frutos

El 13 de octubre, las Casas Regionales afincadas en Zaragoza ofrecen a la Virgen del Pilar lo mejor de los frutos de su tierra. Son las responsables de un acto tradicional que cada año gana en vistosidad y participación. Está considerado como uno de los actos más bonitos de todas las fiestas y más antiguo que la Ofrenda de Flores, ya que su origen se remonta a 1949.

Centenares de personas ataviadas con los trajes típicos de sus regiones de origen, recorren las calles del centro de la capital aragonesa para ofrecer a la Virgen del Pilar una gran variedad de alimentos como frutas, hortalizas o repostería, entre muchos otros frutos. No faltan los melocotones de Calanda, las cerezas de Caspe, los espárragos de Gallur, las sandías de Alfamén, entre otros. Muchas casas regionales ofrecen a la Virgen jamón, panes, tortas, longaniza y muchos otros alimentos típicos de cada zona geográfica. Más de 7 toneladas de alimentos se recogieron el año 2019, productos que tienen un fin solidario: se reparten entre comedores sociales.